¿Y si todo fuera bueno?
Hoy quiero proponerte un juego. Al igual que los niños utilizan su imaginación para creer que el suelo es de lava o sentir que sus peluches cobran vida, me gustaría que fueras tú el que jugase ahora. Para poner en marcha este juego solamente hay una regla, y esta no es otra que ser capaz de ver el lado positivo de todo aquello que te ocurra en los próximos días. Lo ideal es mantener esta actitud durante toda la vida, pero prefiero no agobiarte y proponerte hacerlo durante una semana para ver qué ocurre, y que ya luego tú decidas si quieres seguir poniéndolo en práctica o no.
Como siempre que empezamos un nuevo juego, suele ser buena idea el ver primero a otro jugar, así que te pondré algunos ejemplos sobre cómo podría hacerse. De todas formas, recuerda que se trata de un juego muy personal y que cada uno puede enfocarlo como le apetezca, con el único requisito de que sea desde una óptica positiva.
Así que, sin más dilación, ahí van algunas ideas:
-Hoy se ha puesto a llover y no podré salir a dar una vuelta. En cambio, aprovecho esta situación para quedarme en casa y ver una de mis películas favoritas. Llover ha sido bueno para mí.
-Mi ordenador se ha estropeado temporalmente y no puedo conectarme a Internet. Como no puedo dedicarle el tiempo que desearía a navegar por la red, decido leer un libro que apenas recordaba que tenía pero que acaba por “engancharme” durante dos horas. Que mi ordenador haya fallado ha sido bueno para mí.
-Al ir en coche, he tenido un pequeño accidente en el que dos vehículos nos hemos visto involucrados. No me he hecho ningún daño, pero los coches si que presentan algunos golpes. Gracias a eso, ahora ya sé cómo afrontar este tipo de situaciones y cómo aclarar todo el papeleo en caso de ser necesario. El pequeño accidente ha sido positivo para mí.
Ejemplos como estos podríamos poner cientos, puesto que en la vida hay muchas ocasiones en las que nos suceden cosas que a priori vemos como negativas, pero que en realidad siempre nos generan una enseñanza. Aunque es comprensible que al principio reaccionemos con enfado y frustración, puesto que nuestras expectativas han sido truncadas y nuestros planes alterados, te invito a que en lugar de recrearte en tu desdicha o en tu mala suerte aprendas a crear automáticamente pensamientos positivos en relación a este tipo de acontecimientos.
Puedo asegurarte que si lo logras, tu vida será mucho más feliz.
foto|photostock
| Quizás te interese: |
|---|
|







